Ahora me puse a oírla.
A Mina la conozco como el último eslabón de una larga cadena.
Resumo: México fue el papi cultural salvadoreño desde que las redes de comunicación masiva abrieron una brecha entre los dos países, o sea, desde que tenemos radio y tele pues. Se sabe que en el siglo XX en México la canción melódica debe su ascenso al fenómeno mediático que propició relacionar una cara, una voz y un género.
Ejemplo máximo: Edith Piaf.
Vino, entonces, a ocupar entre la gente de bien el espacio que dejó, pongamos ahora de ejemplo España, el cuplé, el cual pasó a ser material de dominio del lumpenproletariado, o sea, algo grencho.
Ejemplo: Sarita Montiel.
Esto se puede comprobar en cualquier libro de historia de la música.
Llegamos a un punto donde ciertas cosas que venían juntas empiezan a separarse:
La chanson française, la canzone, la balada.
Y esto es ya rigidez histórica
mezclada con pura interpretación personal.
La canción melódica, que es una parienta lejanísima de la música renacentista, se reconoce, sin entrar en terreno de la melodía, por ciertos aspectos irreductibles de su composición: la orquestación, el estribillo que se repite y se repite y, lo más importante, el o LA cantante. A partir de la mediatización de estos elementos, la fórmula se simplificó y se mezclo con la textura propia de la música (el compás, la versificación, etc.) de cada país:
Francia, que era la metrópoli cultural de la época desde el siglo anterior, tomó la batuta en popularizar el género, sí, pero no se salvó de hacerlo tan suyo como otros paises hicieron. Uno puede oir bien cómo la música de Jaqces Brel e incluso de la actual Emilie Simon son herederas lejanas de la Chanson de Toile.
En España el cuplé pasó a ser una versión más mariconcita de la copla.
En Inglaterra quizá no se vea mucho el impacto de este género, pero sí podemos ver que tanto la musiquita de las banditas inglesas como la Voz inglesa por antonomasia (entiendase: falsette) derivan de, para nombrar una figura que sintetizó muchas tradiciones pero que no las representa todas, la música vocal y la polifonía que Bach popularizó para los coros de niños.
En Alemania se mezcló con el cabaré que la Dietrich trató de cantar allá en sus mejores tiempos, siendo esta junto a Brecht parientes ahora sí lejanísimos de las Dresden Dolls.
En México se tomaron elementos vernáculos de, por ejemplo, las rancheras, el huapango, el bolero.
Pero
aquí entra en juego el eslabón más bonito.
En Italia, como es de esperarse, esta formulita también se mezclo con los géneros más populares y, hablando de Italia, eso es decir mucho.
Italia fue la cuna del bel canto, la cuna del verismo, la cuna de Verdi y Puccini: esto es, ser casi casi la mera mamma de la ópera (yo sé que no exactamente pero déjenme decir que sí).
¿Ejemplos? Más adelante, primero sería bueno tener una idea aproximada de cómo suena la ópera. Solo un poquito:
En la ópera Pagliacci, hay un payasito que llora porque su esposa le fue infiel y, por si no fuera suficiente, debe ponerse su traje (Vesti la giubba, el nombre del aria) y salir a dar su espectáculo cómico pues the show must go on. Canta esto:
(Algo similar a: Reite, palurdo, que la pendeja te hizo mierda
pero igual tenés que comer)
¿Acaso no es lindo?
En la ópera Turandot, la princesa Turandot, esa perra sanguinaria, no desea casarse con nadie y por eso impone tres acertijos a cualquier idiota que ose presentarse a pedir su mano; si acierta, se casan, si falla, él muere. Cierto pobre príncipe de Persia podría atestiguarlo.
Pero sucede que la princesa tenía tan alto concepto de sí misma que el último acertijo que impone a Calaf (quien, para no más blablablá, es EL héroe de la historia) va algo así:
Turandot, no obstante, rechaza la victoria de este y ruega piedad a su padre; Calaf, por otro lado, le propone esto: si vos adivinás mi nombre al alba, yo moriré.
Ella, obviamente, acepta.
Y ordena a todo Pekin que cualquiera que sepa el nombre del príncipe y no lo diga, morirá de la manera más cruel. La ciudad asustada no duerme. Ay, Turandot.
El aria más famosa, Nessun Dorma (Nadie duerma), va algo así:
(Algo así: Sos pendeja, mi nombre nadie lo sabe;
hasta la cuarta vez que te esté cogiendo te lo voy a decir. )
Es de mis arias favoritas.
(A todo esto,
o Calaf era muy tonto o ambicioso,
o bien la Turandot estaba muy buena.
Franco Corelli era un papi.)
Y, por último, la Callas.
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| Medea |
María Callas, cuyo nombre en ópera se antepuso a la pieza que interpretaba, viene a bailar aquí no con el propósito expreso de oirla cantar, sino de verla. Era un personaje, punto. Si no han oído antes de ella, este es el momento: quien tenga oídos, que escuche. La Callas se abrió un espacio irremplazable a fuerza de ambición y orgullo: ella sufría orgasmos múltiples cuando la ovacionaban, cuando la criticaban, cuando el público la abucheaba, cuando ella abucheaba al público, porque en el bien y en el mal ella era magnífica.
La ópera tuvo un antes y después con ella, nosotros tuvimos a...
Por aquel tiempo (1961) Maria representaba Medea en Epidauro y en La Scala. No tenía buena voz y el 11 de septiembre de 1961, durante el primer acto en el dueto con Jasón (personaje interpretado por Jon Vickers), la audiencia comenzó a pitar. Maria ignoró el alboroto hasta que llegó la escena donde ella denuncia a Jasón con la palabra «Crudel!» («¡Cruel!»). Después del primer «Crudel!» paró de cantar; miró al público y le dirigió su segundo «Crudel!»; hizo una pausa y comenzó otra vez con las palabras: «Ho dato tutto a te» («Te lo he dado todo») haciendo un gesto como si amenazara con el puño a la galería; la audiencia paró de silbar, y María recibió una ovación clamorosa al final.
Murió sola en su apartamento de París, o asesinada en su apartamento de París, o se suicidó en su apartamento de París en 1977.
La ópera tuvo un antes y después con ella, nosotros tuvimos a...
...Así, gracias a la mano providencial de la razón pura kantiana o una fluctuación natural de la dialéctica marxiana, o ambas, vaya uno a saber, llegamos a esto: Caruso. No es el aria de una ópera, es canción. No muy buena, pero se ve el punto. Y si a lo que se ha visto se le quiere achacar de estridente y poco grazioso, vayan a quejarse con Verdi, que bien le hacía competencia a Wagner a cuál más ruidoso. No sé por qué, pero Wagner parece haber ganado. Y, oh, gracia divina, es por eos que tenemos música de Laura Pausini, Mónica Naranjo, José José, Sandro y Yuri.
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| Playboy México. |
La ahora muy cristiana Yuri, cantante mexicana y mamá de Gloria Trevi, es nuestro re-enlace a México.
¿Por qué? Porque es una puta ladrona de temas.
El Festival de la Canción de San Remo ( a.k.a. el Festival OTI italiano) se empezó a celebrar en el año de 1951. Unos temas ganaban, otros no, unos se hacía populares, otros se olvidaban, y lo mismo para los compositores y los cantantes. Pero otros temas eran exportados allende el mar y popularizados por esa especie de negocio de prostitución virtual de lindos niños y niñas, negocio que empezaba un apogeo que dura hasta nuestros días. Así tuvimos la Maldita Primavera (si la quiere escuchar, creo que en el video de Loretta Goggi está linkeada). Así llegó a tierras salvadoreñas.
Así la oí yo en la radio y la canté con mi mamá.
Así se suicidó Luigi Tenco.
San Remo era duro. Roma nunca ha vuelto a ser Roma desde que Roma cayó. Italia es un pais pequeño, como Mussolini era pequeño, pero igual se cagó en Italia. Luigi Tenco pensaba que componía bien pero San Remo no.
De la página Wikipedia de San Remo: En 1967 tuvo el dudoso honor de protagonizar la crónica negra cuando el cantante Luigi Tenco fue encontrado muerto en su habitación, durante la XVII edición del festival. Si bien se habla generalmente de suicidio, todavía quedan muchas dudas sobre la verdadera causa de su muerte.
De la página de Wikipedia de Luigi: Se presentó al Festival de San Remo con la canción Ciao amore ciao, pero la canción no fue admitida por la comisión del festival. Rechazada también en la repesca, el cantante cayó en la desolación. Se encerró en su habitación del Hotel Savoy y se suicidó de un disparo en la cabeza.
| Luigi Tenco |
De un pensamiento que me recorre la cabeza: Suceden cosas tristes a la gente corriente y eso es triste; suceden cosas tristes a personas bonitas y eso es desgarrador.
(Luigi en esa foto se parece al príncie Carlos Felipe de Suecia,
que a su vez se parece a Fabio di Tomaso,
el actor argentino.)
| Carlos Felipe de Suecia |
Y, hablando de parecidos, hay uno que dejé por alto.
A propósito, pues claro.
Loretta Goggi era una tipa de esas que no tienen talento en nada y para probarse a sí mismas hacen de todo.
Fue, dado que pretenderemos que ya está muerta, cantante, actriz, conductora televisiva, actriz de doblaje, showgirl e imitadora. Tuvo un punto álgido de su carrera cantanto Maledetta Primavera en San Remo en 1981, valiéndole esto discos de oro y de platino. Ella era rubia, alta y con todos sus rasgos caucásicos acentuados, como cualquier personalidad de la televisión de los setenta para arriba que se preciase; sin embargo, no debe el pelo rubio, los gestos y el maquillaje de sus presentaciones a dicho estereotipo, no. Parece más bien que una corriente que fluye quizá desde la Gilda de Rigoletto, Lucia de Lammermoor, el verismo arrecho y sufrido, Lucio Battisti y quién sabe quién más, le asestó un golpe no muy afortunado en la tapa de los sesos. Pero solo fue a ella.
Había una tipa, una vez, a la que le decían la gritona. Y gritona fue conocida durante toda su vida.
Podría bien estar hablando de María Callas, cuya voz estuvo lejos de ser bonita, solo espectacular.
A pesar de que el término soprano drammatico d’agilità se inventó para este tipo de voz con carácter y sin belleza obvia, el carácter es quizá la belleza obvia del personaje que se interpreta a sí mismo.
E se domani, por otra perte, es un tema feísimo. A mí no me gusta. Es de otro tiempo, otra época, quizás.
No funcionó en San Remo, no funcionó para cantante ni compositor, no funciona para mí. O solo es aburrido, material de archivo, como tanta canción del San Remo.
Pero Mina lo hizo funcionar.
Esto se conoce como la venganza, muajaja. O el descanso de Tenco.
Mina estuvo en el San Remo unas cuantas veces, nunca ganó. Pero la gente la quería. A diferencia de los otros, ella sobrevivió a la crítica y San Remo, tal como la Callas sobrevivió a su voz feísima. Quizás esto nos demuestre que el mundo es de los feos, o quizá el punto reside en que el papel dialéctico de la fealdad es romper las pautas que la historia impone. Yo, por mi parte, solo puedo demostrar con datos que hasta la fecha en que Mina incluyó E se domani en su primer album con Ri-Fi ningún tema repudiado por San Remo logró ascender en la escala en que el tema ascendió ese año, como ascendió también el album sucesivo de covers de temas sanremienses de archivo, como lo hizo cada album de esta tipa hasta el día de su exilio final.
Y así, cuando te ponés a pensar, muchas cosas pasan a ser una cosa que ya no se diferencia.
Mina canta Nessun Dorma en un video presentado en el Festival de San Remo en el 2009, después de más de veinte años de autoexilio de las cámaras.



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