martes, 4 de enero de 2011

Mira, esa cansada humanidad, hundida.

Y me digo a mí mismo: dejá de estar escuchando tanto cabaré-cuplé-canción-melódica-pop-homosexual.

Es la gloria.

Y ahora qué?




Contar el tiempo me hace mal.

Tengo diecinueve años y estuve en un colegio jesuita por once años de mi vida. Salí hace, oh, el horror, dos años.
Por una razón no espeficicada ni me gradué ahí pero casi nadie lo sabe. Solo tengo el diploma del Ministerio.
Hace un año entré a la universidad y conocí a la horda de palurdos de mi curso. No es por ser malo, son solo pendejos.
Hace cuantro o cinco años tuve quizá el punto más álgido del bienestar personal. Duró aproximadamente una hora, más unos quince minutos de desconocimiento anterior al suceso y quizá todo el día y la semana posterior que me duró la alegría que, noblesse obligue, no fue "de la parte" sino "del sentido".
Desde hace tres años fui própiamente yo, o sea, la persona que salío de primer año de Bachillerato era casi sin excepciones la persona que vivió el 75% por ciento del año pasado, mi primer año en la universidad.
Hoy los bichos del primer ciclo entran al curso pre-u y a la una me veré con Laura para comer una pizza italiana que según ella es más salvadoreña que Norman Quijano porque no usan salsa, usan chirimol.
Escribir esto no dura ni quince minutos.
El tiempo es un fracaso.

Sin embargo, hoy, es otro año. Me siento distinto.

Sí, pero, e poi?

Post Scriptum: tengo lentes nuevos.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Mañana me voy pa'l pueblo

por tres días. Estoy triste.


Hoy sí vuá leer un montón.

¡X  Navidad! ( X=el deseo que usted se desee desear)


¿Alguna idea de porqué los asiáticos son tan felices?
Una hipótesis.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Yo apuesto por el arte nacional

Yo podría ser un joven con ideales altos con respecto al arte y la nación.
Podría unirme con otros como yo, lo que poblamos los bares, fumamos marihuana y decimos que el gobierno es una mierda por no pensar en la juventud, en el arte, en los pobres y nosotros que tenemos el talento podríamos editar una revista que apoye los movimientos emergentes y también publicar nuestro trabajo porque el espacio es de todos para todos, como todo lo que hace el hombre es cultura según aprendimos en  clase de Semiótica que es súper fumada y súper otra onda, chavo, publicaríamos a Renacho Melgar:


Pero no lo soy.
Tampoco soy del otro bando, los críticos pues. Tan solo me da tristeza.

Existen estéticas de la belleza y la fealdad, estéticas del ridículo o  la "grenchez". No es lo mismo un criterio de estética que toma de base lo grencho que esto, lo grencho sin criterio de estética.

Lo grencho es el deleite en lo que parece más, en lo que parece vergón, en lo que parece bien, mal, atrevido, uh, qué malo soy.

O sea, no, no está bien pero no es eso lo que me da tristeza ni el hecho de que la mujer esté embarazada y apunto de vomitar a su hijo por al plomo de la pintura.

Me da tristeza imaginármela haciéndose esa manicura solo para la sesión.

¿Vale la pena la decepción

de leer algo que te causaba mucha expectativa?
Sí, Richard Dawkins, es para vos.

A parte, me ilusionaste mucho con El gen egoísta. Cerote.

Unweaving the Rainbow o Destejiendo el arcoíris, que no solo es  un pleonasmo más en un blog marica sino un libro con pretenciones realmente serias para redimir la dicotomía ciencia-arte que solo él ve como un problema, me quitó la imagen del anatema misántropo algo sarcástico que tanto me gustaba. Ay, no, me da hueva seguir hablando de esto. 

Ahora, lo único nuevo para decir es que tengo seis libros (seis, seis, seis) y mucho tiempo en el que no pienso hablar con nadie, ¡uju! Además, me pasa de esas cositas que se manosean con expectación y reservas, o sea esto:
 
Sí, soy del tipo de persona que juzga un libro por su obviamente fea portada. Pero me da curiosidad, a ver qué tal.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Las personas no suelen mentir al buscar una pareja online

Referencia.


Los invito a todos a entrar a El Chat, elegir a El Salvador como opción regional y agarrarse firmemente los huevos y/o ovarios. Yo mismo me estremezco.