Podría unirme con otros como yo, lo que poblamos los bares, fumamos marihuana y decimos que el gobierno es una mierda por no pensar en la juventud, en el arte, en los pobres y nosotros que tenemos el talento podríamos editar una revista que apoye los movimientos emergentes y también publicar nuestro trabajo porque el espacio es de todos para todos, como todo lo que hace el hombre es cultura según aprendimos en clase de Semiótica que es súper fumada y súper otra onda, chavo, publicaríamos a Renacho Melgar:
Pero no lo soy.
Tampoco soy del otro bando, los críticos pues. Tan solo me da tristeza.
Existen estéticas de la belleza y la fealdad, estéticas del ridículo o la "grenchez". No es lo mismo un criterio de estética que toma de base lo grencho que esto, lo grencho sin criterio de estética.
Lo grencho es el deleite en lo que parece más, en lo que parece vergón, en lo que parece bien, mal, atrevido, uh, qué malo soy.
O sea, no, no está bien pero no es eso lo que me da tristeza ni el hecho de que la mujer esté embarazada y apunto de vomitar a su hijo por al plomo de la pintura.
Me da tristeza imaginármela haciéndose esa manicura solo para la sesión.
Es que vos no entendiste nada.
ResponderEliminarLa obra plasma una reinterpretación de la constitución estructural de las sociedades posmodernistas occidentales dentro de un marco semántico de misantropía enérgica, proporcionando así, y como consecuencia de una pluscuampertización de un sujeto desarraigado de su yo y reubicado en una cosificación del yoismo propio, una nueva cosmología identitaria.
La mariposa dibujada sobre la panza es un simbolismo del arco bionatural recontextualizado dentro de un sujeto gestáltico. Es la dualidad madre tierra-madre humana, o posicionándonos en un polo sudamericano con el que podamos sentirnos más cercanos, es la dualidad Rigoberta Manchú-Gloria Trevi.
Si prestás atención, la mariposa en el hombro muestra claramente el desarraigo de la raigambre que migra desde una perspectiva post estructuralista hacia una nueva realidad psicosocial.
También es evidente la crítica a la sociedad de consumo en el ángulo recto que se forma entra la planta del pie derecho y las uñas de la mano derecha de la modelo; es ángulo de 90º es la forma que el artista utilizó para subjugar con los modos neoexperimentales y proponer una reprogramación de la ubicación de la líbido social para poder conseguir así una nueva visión cosmpolita de las conductas externas.
El pie izquierdo está enterrado en la arena, mostrando cómo la mujer como sujeto histórico ha sido sometida durante la historia; es un modo de opresión que acecha a la humanidad pero al mismo tiempo es el yo que libra una batalla interna contra la naturaleza, pudiendo pelear así el poder que le dan las energías y su apropiada aprovechación.
La tanga me da un poquito de asco igual, te diré.
Y no te quejes tanto, que acá en Argentina tenemos al imbécil de Dani Umpi y a su séquito de anencefálicos que le lamen los pelos de las piernas a ver si por ósmosis se les pega algo de su inspiración.
La puta madre de Dani Umpi, vos tenés razón. Renacho es un genio.
ResponderEliminarCómo no se me ocurrió que lo que quiso decir es ¡basta con la tala de árboles!
(La tanga es la clef de voûte, eh)